30
Mayo
No entendía porque los pies se hundían en la arena, sus primeros pasos en la playa fueron algo patosos. Su madre le animaba cogiéndole de la mano y llevándole hacia el agua. Había pocas olas, metió los pies en el agua. ¿Arena y agua?, podría pensar Tomás. Qué sensación tan agradable… (tomada con Instagram en Playa Ballena)







